jueves, 28 de noviembre de 2013

¿Cómo pensar en positivo ante una enfermedad?



“Un enfermo puede poner más dolor a su situación a través de la actitud negativa que adopta ante la enfermedad. Así sucede cuando se compadece a sí mismo, asume el rol de víctima o se recrea en el dolor”.

La enfermedad de un ser humano no sólo implica un proceso a nivel corporal que está marcado por el diagnóstico médico, el tratamiento y los posteriores cuidados; sino que también, detrás de toda enfermedad, existe un proceso emocional. Es decir, cada enfermo afronta su situación de una forma totalmente diferente. Sin embargo, aquellos que oponen resistencia y se niegan a aceptar las cosas tal y como son, sufren mucho más, sencillamente, porque en la vida, es indispensable aprender a vivir en armonía con la realidad.

¿Cómo se logra este objetivo? En primer lugar,diferenciando aquello que depende de tu voluntad, de aquello que no depende de ti. Dentro del proceso de la enfermedad: ¿Qué es lo que está bajo tu control? Seguir las indicaciones del médico, cuidar de ti mismo, rodearte de personas que te dan cariño, alimentarte bien, tener unos hábitos marcados cada día… Sin embargo, la enfermedad en sí misma es ajena a la voluntad de todo ser humano. De hecho, Tomás de Aquino explicó con gran acierto y sabiduría que por pura tendencia natural, el ser humano se aleja de todo aquello que le hace sufrir y le produce tristeza.

Adquirir esta actitud positiva vale no sólo para las personas que están enfermas, sino que también es todo un arma de prevención, ya que varios estudios indican que aquellas personas que viven felices y optimistas son menos propensas a padecer enfermedades como estrés, depresión, anorexia, migrañas…                       




Aquí tienes algunos consejos para afrontar con optimismo cualquier enfermedad que te afecte:

  1. En primer lugar, parando tu mente. Es decir,centrando toda tu atención en el momento presente. Uno de los mayores peligros a nivel emocional es adelantarte a los acontecimientos. En esencia, nadie puede saber qué pasará mañana. Por ello, en el momento en que algo te angustie o te preocupe, busca una ocupación que requiera toda tu atención.
  2. Uno de los mayores sufrimientos de cualquier enfermo es la desorientación que vive a nivel emocional, ya que la enfermedad representa la lucha contra lo desconocido. Es habitual que muchos enfermos de cáncer se pregunten en algún momento: “¿por qué me tuvo que pasar a mí?” Para compensar dicha desorientación, lo adecuado es que tomes la iniciativa a la hora de consultar con tu médico cualquier duda que puedas tener.
  3. Muchas personas consultan Internet para abordar temas de salud en vez de ir al médico. Conviene tener en cuenta que en la red es posible acceder a webs de calidad. Sin embargo, existen muchas páginas que no son serias, ni fiables.  Por tanto, tómate la salud muy en serio y resuelve tus dudas con el especialista o visitando páginas fiables.
  4. Cultiva la esperanza en tu día a día aprendiendo a observar únicamente lo bueno, el ejemplo de aquellas personas que pueden contagiarte con su entusiasmo, su capacidad de superación personal y su valentía.
  5. Aléjate de personas que son negativas y que te roban energía. Por el contrario, haz planes con personas optimistas. No te quedes encerrado en ti mismo. El aislamiento no es bueno a nivel emocional, déjate acompañar. Pero lo adecuado es encontrar el equilibrio, también tienes que tener tu propio espacio.
  6. La escritura ayuda mucho a exteriorizar el sufrimiento. Para ello, puedes escribir en un diario cómo te sientes, qué emociones predominan en ti, cuáles son tus miedos, qué recursos tienes para vivir mejor… En la conclusión de cada página de tu diario intenta finalizar siempre con un mensaje positivo.
  7. La risa es una auténtica medicina para el alma humana. Por ello, disfruta del arte de reír a través de un curso de risoterapia, gracias al cual podrás tener una experiencia diferente, relajarte, potenciar tus emociones agradables, conocer gente interesante, tener un plan positivo en tu rutina…
  8. En caso de que lo necesites, puedes contar con la ayuda de un psicólogo para exteriorizar los sentimientos y tener un punto de apoyo.
  9. Celebra cada pequeña mejoría que vas teniendo: premiate porque te lo mereces.
NO ES IMPOSIBLE

Deborah Cohan es ginecóloga en el hospital Mt. Zion de San Francisco. Tras una mamografía y varias pruebas complementarias le dijeron que debía someterse a una doble mastectomía por el cáncer de mama que padecía.

Pero el día de la operación decidió que no sería un día traumático. Quería alejar todo sentimiento de temor, ansiedad y consuelo. Así que habló con las enfermeras de quirófano del hospital donde trabaja y les pidió que antes de la intervención le pusieran el tema de Beyoncé "Get me bodied". Y así fue.

Les pidió también que lo grabasen todo para enseñarles el vídeo a su familia y poder compartirlo con todos nosotros en la web.

"Nada me da tanta alegría como poner a otros a bailar", ha afirmado Deborah.


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